Las Posadas En Un Jarrito

Compartir

Los festejos están a la orden del día, pero hay una celebración en especial, que nos comienza a adentrar en la forma de vivir en esta época, a través de todos nuestros sentidos: “Las posadas”. Este evento es el primero en llegar a las fiestas de fin de año, por lo tanto, es el momento adecuado para presentar las preparaciones que continuarán apareciendo a lo largo de los últimos días de diciembre.

El invierno trae a nuestras mesas una combinación de frutas, especias, frutos secos y preparaciones dulces que son mucho más intensos al paladar. Estos ingredientes crean una mezcla de sabores, que con las horas o los días, se amalgaman de tal forma que se puede disfrutar de ese característico gusto invernal con bebidas como: el ponche de frutas, el café de olla o el muy tradicional postre llamado capirotada.

Los juegos, cantos, las colaciones y luces de colores son característicos de estas fiestas, pero también deben existir buenas bebidas que acompañen a nuestro festejo y que nos adentren mucho más al ambiente decembrina. Algunas de las frutas de temporada que se pueden encontrar y atraer a los paladares más exigentes son: la guayaba, manzana, el tejocote y los penetrantes aromas de la canela y la flor de jamaica. Toda esta lista de ingredientes no es aleatoria, ya que cada uno de estos componentes, junto con la caña de azúcar, el piloncillo y tamarindo crea una suculenta bebida conocida como: ponche de frutas.

Tanto niños como adultos pueden disfrutar de la mezcla entre la dulzura y el ácido en un líquido que nos invita a celebrar. En jarrito o taza convencional, el ponche también contiene varias de las frutas que se usan en el interior de la piñata, la cual es una gran tradición mexicana de la Navidad y de cualquier época del año. El caso del café de olla es muy interesante, ya que, aunque esta tradicional bebida se sirve durante todo el año, su aparición dentro de las posadas es cada vez mucho más presente, ya sea en una colonia de lujo o en un barrio humilde.

El piloncillo y la canela son dos ingredientes que convierten al café de olla en una bebida protagonista, ya sea en una cena de antojitos mexicanos, después de pedir posada o simplemente en una plática nocturna admirando las luces de bengala. Aunque el café podría considerarse una bebida con un sabor más “adulto”, la magia de celebrar la víspera de Navidad invita a chicos y grandes a probar los deliciosos tonos dulces y especiados de la festividad en un café de olla. Estas dos bebidas forman parte de una tradición que en verdad sabe bien.

Si usted tiene en casa a alguien que no se sienta totalmente conectado al espíritu navideño, hay una forma de llegar a convencerlo esto es a través del característico sabor de la Navidad en un jarrito.

Felices fiestas te desea ASPIC Instituto Gastronómico

no comments